No sé ni qué título ponerle…
by Abdón Barbeito Pérez • 09/06/2010 • Sin categoría • 2 Comments
Hace bastante tiempo que no escribo, más del que debería…
Ésta semana ya no sé quién soy ni como me encuentro, no logro centrar mi mente en nada concreto y siento que estoy a punto de desmoronarme…
Estoy muy feliz por una parte, porque por fin voy a tener una nueva habitación, elegida íntegramente por mí, incluyendo color de las paredes, de los muebles, distribución, los mismos muebles, …
A demás estoy muy feliz porque he recuperado una amistad que más que otra cosa, por algo de vaguedad, había quedado en stand by, y la verdad es que ya echaba de menos su presencia…
Tengo otra vez entre mis manos uno de mis mayores caprichos en lo que a la vida digital se refiere, que es tener un mac, y aunque, al no ser un ordenador mac su velocidad no es la mejor del mundo, sí que echaba de menos su sencillez, potencia y flexibilidad.
Por otro lado, estoy convirtiéndome en un zombi, y es que, lentamente, mi mente se ha empeñado en recordarme lo que más añoro, y lo que menos, por desgracia, tengo posibilidades de recuperar…
Nadie puede llegar a sospechar la verdadera enredadera de ideas que segundo a segundo aparecen en mi mente, pero últimamente son referentes a recuerdos que me hacen volver a un lugar en el que nunca debí haber estado, pero del que no me arrepiento de nada de lo que allí sucedió.
El amor no es una rosa con espinas, ni un castigo, ni siquiera algo que nos impide seguir con vida cuando lo perdemos…
Es una condena más bien.
Una condena que todos debemos pasar y de la que todos debemos aprender, y la verdad, que lo que yo he aprendido de ésa condena, es que nuestra memoria tiene control sobre nosotros, y recuerda siempre aquello que queremos olvidar.
Hace ya algo de tiempo, sufrí uno de los peores momentos de mi vida, y la verdad, es que no han mejorado esos momentos.
Momentos en los que simplemente saber que había alguien pensando en mí, me reconfortaba y me sacaba una sonrisa se convirtieron en pozos de agonía y un incomprensible sentimiento de soledad, el cual no puedo ni quiero controlar…
Muchas personas me dicen que le olvide, que intente rehacer mi vida, que busque un nuevo amor, que me apoye en ellos para convertir mi tristeza en alegría, pero ésa soledad es alérgica, me entra por los poros, llegándome a lo más profundo de mi ser.
Es paradójico el simple hecho del recuerdo selectivo y caprichoso, aún más cuando la felicidad que fue un día se ha transformado en dolor.
Es irónico mirarme al espejo y seguir viendo mi cara sonriente, y no encontrar nada que refleje el cambio que toda mi mente ha tenido, quedando en un universo paralelo todo mi antiguo ser.
Antes, cuando me encontraba mal, solía escuchar una canción del grupo Mecano que decía desde su propio título cuan cuesta olvidar a un amor terminado, pero hoy en día veo su cara al cerrar los ojos, y mi mente repite a cada instante esa letra hasta que en mi garganta aparece un nudo y mis ojos empiezan a secarse…
Soy muy feliz hoy, pero a la vez, aún más desdichado, destrozado como si me hubiese a mí mismo fustigado hasta que el fuste usado hubiese quebrado, quedando enterrado en mi espalda sangrante y ya insensible de la gran tortura.
Intento gritar hasta quedarme sin voz, llorar hasta que no me queden lágrimas, correr hasta quedarme sin aire, pero nada llega a suceder…
El amor que siento es tal que me bloquea cualquier otra emoción, consiguiendo tomar control de mi mente, pero no sólo de ella, sino también de todo mi cuerpo.
Por un lado intento convencerme que es lo mejor, que tengo que seguir adelante y comenzar a crearme un nuevo futuro, pero otro sigue encadenado con cadenas de plomo y mercurio a ése pasado en el que una simple mirada conseguía que todas mis preocupaciones se convirtiesen en aire, y llegasen a ser algo tan importante como calcular los granos de arena de una playa…
Muy posiblemente estés ahí leyendo ésto, y a lo mejor te has dado cuenta de mi parecer…
Es bastante posible que te encuentres al otro lado de la pantalla intentando leer todo lo aquí escrito sin que pueda llegar afectarte, o justo lo contrario, pero queriendo o no, ésto es solamente para ti, y aunque un día te hice una promesa, he de decirte que no dejaré de pensar en tí, y mucho menos dejaré que el olvido intente borrar el amor que siempre me ha unido a tí.
No te pido una respuesta, aunque me gustaría que me respondieses con lo que más ansío en éste momento, y que se trata solamente de pronunciar dos palabras que salgan de lo más profundo de tu mente, y que son un “te quiero”.
He pensado en desaparecer, en completar mi ciclo de vida y convertirme en simple materia de éste universo, pero me falta valor, y la esperanza refuerza ése miedo a perderte definitivamente y no poder volver a sentirte a mi lado.
He cometido muchos errores en mi vida, y de ninguno me arrepiento salvo de uno, y es el haberte dejado un día separarte de mi vida y dejarte escapar de mis brazos…
Te enviaré mi alarido como respuesta a mi dolor, y aún sin ser correspondido, a partir de ahora volveré a luchar por conseguir recuperar todo aquello que perdí el día que te dejé escapar.
Hay tequieros que no sienten nada, pero también hay silencios que demuestran sentimientos a flor de piel; pero quien no llora, no mama, y mi llanto ha permanecido encadenado demasiado tiempo como para poder aguantar un único segundo más.
Ya no sé que escribir, no sé que decir, y un sudor frío y temblores por todo el cuerpo han poseído mi, hasta ahora, sano cuerpo.
No sé si podré aguantar mucho más, pero voy a terminar éste texto con solamente con una frase que expresa más que las anteriores mil y pico palabras, y que se expone como lo más sincero que nunca podré decir.
Te quise desde el primer instante y cada segundo que ha pasado hasta ahora, te sigo queriendo igual o más de lo que te he querido, y te seguiré queriendo hasta que mi mente caprichosa se empeñe en suplantar tu presencia.

Abdón, yo no voy a poder decirte un te quiero sincero y tu que tanto ansias que tu mente me olvide, has hech que te recuerde despues de haberte olvidado, me siento totalmente alagado por esas palabras y la verdad es que me he sentido querido, pero estas palabras no despiertan nada en mí. Yo siento que esto haya acabado así, pero no quiero(ni me gustaría) volver a las antiguas andadas, hazle caso a tus amigos y apóyate en ellos para salir adelante. Un saludo, Javier.
And Eu says Pwned